작품 상세

ATRIBUIDO A JOOS VAN CLEVE, (Cleve?, h. 1485-Amberes, 1540-1541) Tríptico de la Virgen con el Niño Óleo sobre tabla de roble Tríptico formado por tres tablas. Las dos laterales presentan una inscripción en el anverso, mientras que en el reverso están representados en grisalla, según se cierran, San Miguel Arcángel a la izquierda y Santiago Apóstol, como peregrino, a la derecha. En la tabla central, el pintor ha representado a una Virgen con el Niño sobre un fondo de paisaje, quizá recuerdo de un Descanso en la huida a Egipto. La Virgen, con aire melancólico, algo triste, inclina ligeramente su cabeza sobre el Niño Jesús, a quien parece ofrecer. Éste parece mirar de frente al espectador e inicia un gesto con el que parece bendecir al fiel que reza ante ambos. Sin duda, es una obra de encargo para un oratorio privado y muy posiblemente un objeto que en su origen ya se pensó para la exportación. Las figuras de San Miguel Arcángel y Santiago Apóstol quizá pudieran haber tenido que ver con el significado o con aquellos que encargaron la obra. En el caso del apóstol bien nos pudiera inclinar a pensar en el país de destino de la pieza, en este caso España; en cuanto al Arcángel, quizá el comitente se llamase Miguel, como sucede en numerosas ocasiones en este tipo de representaciones. Bien es verdad que el comitente que ha pagado la obra suele presentarse retratado junto al santo onomástico, pero quizá la lejanía entre el centro pictórico y la localidad del comitente hiciera muy complicado poder conseguir su efigie. Joos van Cleve (Nacido probablemente en Cleve, ca. 1485- Amberes, entre 1540 y 1541) es, junto con Quintin Massys, el máximo representante e iniciador de la escuela de Amberes en la primera mitad del siglo XVI. Su formación probablemente tuvo lugar entre la mortecina escuela de Brujas, antes de 1510, y una estancia previa en el taller de Jan Joest de Calcar (Calcar, Países Bajos, entre 1450 y 1460- muerto probablemente en Haarlem, Países Bajos en 1519), con quien colaboró en las puertas del retablo del altar mayor de la iglesia de San Nicolás de Calcar (1505-1508). Su primer estilo está muy vinculado con los primitivos flamencos, en especial, con los de la escuela de Brujas. Allí se dejó influir por el arte de los Van Eyck, en especial, Jan Van Eyck (Maaseik, ca. 1390- Brujas, 1441) y su casi coetáneo Gérard David (Oudewater, ca. 1460-Brujas, 1523). De ellos recibe el gusto por la realización de retratos realistas, muy vinculados al quehacer de Jan Van Eyck, o la delicadeza y dulzura de sus Vírgenes con el Niño, así como los paisajes cuya profundidad es realzada por una incipiente perspectiva aérea, de luz fría, nórdica y en la que suele insertar grandes formaciones montañosas al fondo, tal y como pudo aprender de Gérard David. En este primer periodo es un pintor que cuida los detalles y el preciosismo con el que pinta cada uno de los objetos o las particularidades de los personajes de sus composiciones. Su capacidad para la creación de espacios paisajísticos o arquitecturas monumentales se irá paulatinamente desarrollando a lo largo de su carrera, posiblemente bajo el influjo de obras italianas importadas que entraban en los Países Bajos a través del puerto de Amberes. En esta ciudad se encuentra ya en 1510, donde aparece registrado en el Gremio de Pintores en 1511-1512. A partir de entonces su éxito fue notable hasta el punto que muy pronto tuvo que aceptar discípulos y aprendices que le ayudasen a terminar los numerosos encargos. Eso hace que existan en la actualidad muchas obras en las que se puede comprobar la colaboración de otras manos, casi siempre en partes secundarias de la pintura. Colaboró con Joachim Patinir (probablemente Dinant, ca. 1480-Amberes, 1524) pintando las figuras en los paisajes creados por este. En torno a 1530 acepta trasladarse a la corte francesa donde realiza multitud de encargos, entre otros los retratos de Francisco I de Francia y su esposa Leonor de Portugal. También retrató a Enrique VIII y a numerosos personajes de la corte Habsburgo de Bruselas. Es en esta segunda etapa cuando Joos Van Cleve empieza cada vez más a introducir elementos estilísticos del Cincuecento italiano, en especial de obras de Rafael y de Leonardo da Vinci. Cada vez más utiliza un “sfumato”, es decir, un claroscuro de inspiración netamente leonardesca, sobre todo en el contorno de ambos rostros. Asimismo sus Vírgenes con el Niño exploran las posibilidades de la iconografía que Rafael había creado para ellas en sus célebres Madonnas. En su obra de madurez ambas influencia se siguen claramente en muchos ejemplos. Sin duda, su huella en la escuela de Amberes debió ser muy importante, a juzgar por la innumerable pléyade de seguidores, imitadores y discípulos que dejó en la ciudad. Entre sus discípulos destaca su propio hijo, Cornelis Van Cleve. La presente tabla pertenece al grupo de obras que salieron del taller del maestro de Cleve. En cuanto a las figuras en grisalla de las alas del tríptico cerrado parecen obras ajenas al artista principal, incluso pintadas posteriormente y, en cualquier caso, obra del taller. No así la escena principal que ocupa la tabla central. Obra de gran calidad, seguramente tardía, salida del taller de Joos Van Cleve. El artista ha utilizado tanto para el Niño Jesús como para la Virgen modelos muy comunes en su producción. El Niño Jesús regordete, parcialmente cubierto por una gasa transparente, pelo rubio y rizado, cara ancha y mofletuda, boca pequeña, barbilla recortada y redondeada sin perfilar, ojos ligeramente rasgados. La Virgen también es un modelo frecuente en el quehacer del artista, similar en el rostro a los que ejecutase anteriormente Gérard David: cara redonda, labios diminutos, nariz larga, ojos entornados ligeramente y frente ancha. El paisaje remite, sin embargo, claramente a Joachim Patinir, con el guarda similitudes formales más que evidentes como se puede observar en el Descanso en la huida a Egipto (lám. 1) de Patinir del Museo del Prado. En cuanto al Niño Jesús presenta similitudes formales más que evidentes con algunas otras obras de Joos Van Cleve como el atribuido al artista Niño Jesús comiendo uvas de un racimo del Museo del Louvre, o el Niño Jesús abrazado a San Juan Bautista Niño, también atribuido, que se encuentra en el comercio, o el Niño Jesús recostado del Museo de Bellas Artes de Amberes, por citar algunos ejemplos. También la Virgen María es un modelo frecuente en nuestro artista como se puede ver en los dos ejemplos seleccionados. 96 x 76 cm (cerrada) 97 x 151 cm (abierta) 80 x 60 cm (tabla central) 84 x 25 cm (tablas laterales)